La placa de sonido o tarjeta de sonido es un dispositivo de hardware que sirve como expansión de las posibilidades que brindan las computadoras, permitiendo la salida o entrada de información en forma de audio.
El común de los usuarios las utilizará para lograr que sus contenidos multimedia (películas, videojuegos, animaciones, etc.) posean audio. Usuarios específicos de este tipo de hardware las utilizan corrientemente para grabar todo tipo de audio, incluyendo canciones secuenciadas en un grabador multipista.
En la actualidad es común adquirir una computadora con tarjeta de sonido incorporada en la placa madre de la misma. Este tipo de tarjetas suele poseer una calidad considerablemente peor que las tarjetas de expansión PCI, como el caso de las famosas Sound Blaster de Creative Labs. Existen además placas de sonido que se conectan mediante puertos firewire o USB.
El chip conversor digital-analógico incorporado se ocupa de traducir las ondas de sonido desde el mundo digital al analógico y viceversa. Las señales son enviadas a través de conectores miniplug, algunos funcionan como salida y otros como entrada, por ejemplo según el estándar PC99 la entrada de micrófono es de color rosa, la entrada de línea de color azul-celeste, y la salida de línea (a la cual en general se conecta un equipo de audio) de color verde. Las placas de sonido que no poseen capacidades full-duplex no están capacitadas para grabar y reproducir al mismo tiempo.
Algunas placas de sonido poseen chips que se encargan de funciones más avanzadas, como por ejemplo efectos sonoros en tiempo real, síntesis de sonido, o wavetable para instrumentos MIDI.
Las placas de sonido más profesionales poseen varios canales de entrada/salida, tal es el caso de las M-Audio, las cuales permiten por ejemplo grabar un set de percusión separando cada instrumento en particular, por lo cual son aptas para una grabación en el contexto de un estudio profesional.
Por German Isaac