El scanner es un dispositivo que permite convertir los caracteres escritos o gráficos impresos en un formato digital (compuesto por un lenguaje binario de 0 y 1) comprensible por la computadora. A partir de esta transformación, la imagen que queda registrada en un archivo en la computadora puede ser manipulada por el usuario.
En cuanto al proceso de esta conversión, se debe colocar la imagen impresa en la superficie de cristal del scanner y posteriormente la luz de la lente bajo el cristal, recorre la imagen que será transformada en información digital formada por 0 y 1 que será posteriormente se archivará en la computadora.
Asimismo, para que este periférico logre realizar esta conversión, tiene que estar instalado el software OCR (Optical Character Recognition) que en realidad se encarga de escanear los puntos que forman el texto o la imagen. Y los programas para guardar la imagen, siendo los más comunes el JPG, el GIF, el TIF, el BMP, etc.
En cuanto a la calidad de la imagen obtenida, se mide a partir de los puntos por pulgadas: cuanta mayor cantidad de puntos por pulgadas hay, mejor es la calidad. Otro tema de la calidad es la profundidad de color, que se mide en bits y que representa la cantidad de colores simultáneos: 2 bits para imágenes en blanco y negro; 8 bits para una imagen de 256 tonos de grises y 24 bits, para una imagen que puede tener hasta 16 millones de colores.
Existen diversos tipos de scanners: de sobremesa o planos, de mano, de rodillo, orbitales, de tambor y los especializados, como por ejemplo los que escanean microfilms.
Por Analía Lanzillotta