En informática, cuando hablamos de proceso nos referimos a un concepto que se maneja dentro del ámbito de los sistemas operativos, como por ejemplo Windows, GNU/Linux, Mac OS X u otros. En este contexto, un proceso se refiere a las instrucciones que ejecutará el microprocesador mientras lee un programa determinado. Esto también implica a la memoria reservada y a sus contenidos, el estado de ejecución en determinado momento, y la información que permite al sistema operativo planificar.
Entonces, es el mismo sistema operativo el que inicia o termina procesos, y el que se encarga de la comunicación entre los mimos: esto último se produce a partir de que determinados procesos hacen peticiones al SO. En el caso de que un proceso cree otro proceso por sí mismo (algo que se da todo el tiempo), ese derivado es llamado fork, lo cual significa bifurcación. Tales procesos bifurcados pueden no compartir el espacio de memoria con el proceso creado, siendo independientes, o pueden compartir tal espacio de memoria.
Siendo que el procesador o CPU de una computadora ejecutará las instrucciones de los procesos una tras otra (o intercaladas, en el caso de un sistema multitarea), estas se encuentran a mano almacenadas en la memoria principal, generalmente memoria RAM. Tales instrucciones no son otra cosa que programas de computación ejecutándose en lenguaje de máquina, es decir, en código binario solamente entendible por computadoras.
Por Marcos Guglielmetti