El monitor analógico es un tipo de monitor visual que admite señales analógicas -voltaje o corriente que varía en forma continua- con lo que puede exhibir un número infinito de colores o tonalidades grises.
Esta característica lo diferencia del monitor digital, que tiene un número fijo de colores, y del monitor monocromo, que tiene imágenes en un único color, que puede ser negro sobre blanco o verde sobre negro.
Un punto fundamental que determina si el monitor tiene límites en la gama de tonalidades es su tarjeta gráfica, que es la que envía la señal al monitor en forma de voltaje variable. En este sentido, los monitores analógicos utilizan una tarjeta gráfica -como la VGA, Super VGA y XGA- cuyo valor de tensión oscila entre los 0.0 y 0,7 o 1 voltios. Entre este rango, la tensión puede tomar cualquier valor por lo que puede transmitirse un número infinito de señales analógicas. El mayor número de colores que un monitor analógico puede visualizar simultáneamente es de 256.
Asimismo, es justamente en la tarjeta en la que se realiza la conversión de digital a analógico. Es decir, la señal digital basada en valores binarios de la PC se transforma en la tarjeta en analógica para que pueda ser vista en el monitor. Mientras que esto no sucede en los monitores digitales, ya que no hace falta esta conversión.
Por Analía Lanzillotta