Las aplicaciones forman parte del software de la computadora ya que son una serie de programas que han sido desarrollados para facilitarle al usuario la utilización de la máquina para una acción o fin determinados.
Es importante resaltar el tema del objetivo porque una aplicación está diseñada y optimizada como una herramienta para un propósito especifico, como respuesta ante una necesidad del usuario. Y también hay que destacar la intervención del usuario: la aplicación permite la interacción entre este y la máquina ya que las tareas que ejecuta las hace a partir de las indicaciones del usuario.
Estas características son algunas de las que diferencian las aplicaciones de otros programas, como por ejemplo del sistema operativo, que es el software que permite que la computadora funcione (incluso por lo general, las aplicaciones se ejecutan sobre los sistemas operativos).
Existen aplicaciones de distintos tipos, que dependen de la finalidad que tenga. De esta manera, podemos encontrar software de aplicaciones de negocios, de utilería, personales o de entretenimiento. Algunos ejemplos de aplicaciones son los procesadores de texto, las planillas de cálculo, los editores de gráficos, los administradores de bases de datos, etc. Además, las aplicaciones tienen que ser independientes del hardware de manera tal que puedan ser utilizadas por cualquier computadora.
Por Analía Lanzillotta