Portátiles a prueba de usuarios extremos Portátiles a prueba de usuarios extremos
    Toshiba ofrece a través de su sistema Easy Guard, una serie de funciones novedosas y vanguardistas que otorgan una movilidad sin precedentes, seguridad de datos mejorada, fácil conectividad y protección avanzada del sistema, dando una garantía y protección avanzada contra salpicones, cargas electroestáticas, caídas, vibraciones y otros incidentes.

    Pruebas de producto realizadas por TÜV Rheinland Group, compañía de servicios técnicos especializada en pruebas de producto, corroboraron la eficacia de la tecnología EasyGuard. Equipos de la marca fueron sometidos a cargas electroestáticas de 4KV por contacto y de 8KV por descarga aérea, superiores a los niveles normales; a caídas desde una altura de 72 cm (altura promedio de un escritorio) y desde 90 cm sobre una plancha de acero; a derrames de líquidos sobre el teclado de 10, 20, 30, 40 y 50 ml; a pruebas de presión y resistencia del teclado y de vibración e impacto sobre el disco duro, entre otras.

    Este sistema de seguridad añade a los equipos la capacidad de monitorear redes inalámbricas circundantes, incorporación de lectores de huella digital para filtrar el acceso al sistema de la computadora, password que restringe el acceso a los dispositivos externos del equipo y capacidad para el establecimiento de comunicación “inalámbrica” con otras computadoras.

    “EasyGuard es ideal para ejecutivos y universitarios que requieren de mayor protección en sus equipos, pero sobre todo en la información. Después de las pruebas a las que fueron sometidos los equipos éstos demostraron funcionar correctamente y encontrarse en perfecto estado”, comentó Edgar González, Director General para América Latina de la División de Cómputo de Toshiba de México.

    Pruebas EasyGuard a las que fueron sometidos los equipos Toshiba:

    Descarga electrostática
    Las pruebas de descarga electrostática de Toshiba comprueban el daño potencial en el portátil al someterse a cierto nivel de descarga electrostática aérea y por contacto. Incluso tras una descarga de 4 kV por contacto y 8 kV de descarga aérea, que son superiores a los niveles normales, el sistema funcionó bien.

    Salpicaduras y caídas
    Durante la prueba de caídas, el equipo se dejó caer sobre cada uno de sus cuatro lados (derecha, izquierda, parte trasera y frontal) desde una altura de 72 cm ±0,5 cm (la altura normal de escritorio) y desde 90 cm ±0,5 cm sobre una plancha de acero. La prueba se repitió tres veces para cada altura y lado, y en cada ejecución la portátil estaba apagado y el panel LCD, cerrado.

    Tras cada ensayo, se encendió y se evaluó el proceso de arranque, cada ejecución fue correcta, lo que significa que la pantalla LCD estaba intacta y el sistema operativo (Windows XP) arrancó correctamente.

    Durante la prueba de salpicaduras, el equipo estaba encendido y conectado al cable de alimentación. Se llevaron a cabo 5 pruebas con 10 ml, 20 ml, 30 ml, 40 ml y 50 ml (±0,2 ml) de agua vertida sobre el portátil entre las teclas “G” y “H”, en el centro del teclado.

    Después de cada ensayo, se dejó funcionando el sistema durante tres minutos, tiempo más que suficiente para guardar todos los datos y cerrar el sistema. Pasados los tres minutos, se apagó, se secó con una toalla de papel o un paño y se dejó secar durante 24 horas. La máquina arrancó correctamente después de cada prueba, lo que demuestra que un teclado resistente a salpicaduras ya no es un mito.

    Presión y resistencia del teclado
    Durante ocho horas al día y cinco días a la semana, el teclado de la portátil aguanta una presión significativa de los dedos. Durante los ensayos de resistencia del teclado, los ingenieros de Toshiba probaron modelos seleccionados utilizando teclas que debían volver a su posición anterior de manera oportuna. Ambas pruebas se realizaron bajo unas condiciones que simulaban una presión mayor de la habitual en un entorno de oficina normal y los teclados funcionaban perfectamente tras los ensayos.

    Vibración e impacto de disco duro
    Esta prueba estaba dirigida a simular un entorno en el que la máquina estaría sujeto a un movimiento continuo; por ejemplo, en un coche o sobre sus rodillas. Durante las pruebas, de aproximadamente 30 minutos, el sistema se colocó en un suelo que vibraba a 500 Hz: 500 vibraciones por segundo. Aunque la portátil estuvo encendida durante el tiempo de la prueba, sometido a unas vibraciones muy superiores a las esperadas, no hubo daños en la unidad de disco duro y los datos almacenados no se vieron afectados.

    Durabilidad de apertura y cierre de pantalla
    Un diseño robusto tiene que garantizar que el abrir y cerrar la portátil pase realmente inadvertido. Las pruebas de apertura / cierre se realizaron bajo el supuesto de que, durante 5 años, la pantalla se abre y se cierra más de 20,000 veces: 20 veces cada uno de los 200 días laborables de cada año. La fuerza del par de torsión se comprobó tras la finalización de la prueba y los resultados indicaron que, incluso después de 20,000 veces, el proceso de apertura / cierre sigue pasando tan desapercibido como siempre.

    Resistencia de apertura / cierre de bisagra
    La bisagra no sólo se utiliza cuando se abre y cierra la pantalla LCD, sino que también se somete a un manejo considerable cuando se gira la pantalla. Basándose en un 30% de las 20,000 veces calculadas anteriormente, la tasa de rotación esperada es de 6,000 veces. Los resultados de esta prueba mostraron que la fuerza del par de torsión no había cambiado significativamente después de 35,000 veces, mucho más de lo que tendrá que resistir una portátil normal.

    Caída
    Levantar la portátil para su utilización aumenta el riesgo de caída. Por ello, Toshiba lleva a cabo pruebas de caída desde una altura de 30 cm para modelos de más de 1,5 kg y de 40 cm para modelos de menos de 1,5 kg.

    Durante la caída, el panel LCD se cierra y la portátil se apaga. El resultado confirma los criterios de la prueba: los componentes de software y hardware del equipo no sufren ningún daño tras caer sobre cada uno de sus 4 lados y la tapa del disco duro. Tras una caída libre desde una altura de un metro, los resultados certificaron los requisitos de arranque y seguridad de Toshiba: aparte de ligeras abolladuras en el cuerpo, la portátil se puede arrancar sin problemas y la pantalla LCD sigue intacta.

    Presión localizada
    Aunque generalmente pasa desapercibido, las portátiles soportan una presión diaria notable de las palmas y los dedos. La prueba de Toshiba seleccionó modelos para comprobar daños como consecuencia de una presión localizada: 15 kg en un área de 16 mm simulando presión de un dedo; 25 kg en un área de 20 x 60 mm simulando la presión de la palma sobre la cubierta del disco duro y 25 kg en un área de 30 mm de diámetro simulando la presión ejercida como resultado del empuje de una persona sobre una tapa LCD abierta. Aunque estas estimaciones son muy superiores al peso real al que estaría sometido el sistema en una situación real, los modelos funcionaron perfectamente tras la realización de la prueba, lo que indica que los nuevos portátiles robustos de Toshiba suponen una preocupación menos en el trabajo diario.