Todo empezó con la Web

    Todo empezó con la Web
    Autora: MsC. María del Pilar Herrera Puerta
    Dirección de Marketing y Comunicación, GiGA, prestigiosa revista de tecnología de Cuba amiga de MM.
    Web: http://www.copextel.com.cu
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    Introducción
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    Si vamos a hablar de la llegada del Marketing a la red, y su impresionante desarrollo en los últimos diez años, lo primero que puedo decirles es que todo empezó con la Web… Tim Berners–Lee a principios de los años 90 del siglo pasado creó el medio de comunicación de masas del futuro.

    Fue un proyecto desarrollado desde el Laboratorio Europeo de Física de las Partículas (CERN) por este científico londinense al que la Humanidad tiene mucho que agradecer. No inventó Internet, la PC, ni el hipertexto, ni el correo electrónico y tampoco el ratón. Sin embargo, fue el responsable de poner en marcha la World Wide Web, un invento que hizo realmente útiles a todos los demás.

    Índice de Contenidos del Informe

    Basta revisar un poco de historia para comprender que no es precisamente una casualidad que en octubre y diciembre de 2004 se haya celebrado el décimo aniversario de la publicación del primer material promocional en la gran red y la fundación del consorcio World Wide Web (W3C).

    Aunque la explosión fue casi inmediata, siempre tiene que existir un principio, y en este caso fueron los ejecutivos de HotWired los protagonistas que el 27 de octubre de 1994 se aventuraron a pagar el primer cintillo que se publicó en Internet, cuando aún era un medio observado con reserva y muchos se inclinaban a favor de que no pasaría de ser una moda pasajera o un espacio para los solitarios, los inadaptados sociales y los tecnocerebros.

    Pero la vida no los defraudó, a mediados de 1995, el furor por Internet estaba en plena efervescencia. En las portadas de Time Newsweek, Wall Street Journal y USA Today, se anunciaba una nueva era. No había línea en la que no se leyera alguna metáfora sobre la superautopista de la información. Ya no se trataba de ser vanguardista en la moda, sino de lo que significaba estar a la zaga y quedar fuera del juego. Un juego que sin duda llegó para quedarse. A finales de 1998 estaban conectados a Internet unos 148 millones de ordenadores, cifra que hoy ya se ha multiplicado y sigue creciendo.