Celtiberia Show o cómo el Senado Español no se aclara con las TIC
En la página web del Bufet de abogados Almeida (conocido y reconocido en los ambientes ciberactivistas españoles) le han encontrado una definición perfecta a lo que ocurrió en la sesión del Senado en la que se discutió la LISI (Ley de Impulso de la Sociedad de la Información): Celtiberia Show. El nombre corresponde a una sección de una conocida revista editada en España durante la época de la transición.
En la misma noticia publicada en el sitio web del Bufete Almeida podemos leer una parte de la transcripción de la sesión, un esperpento de conversación que denota el poco o nulo conocimiento tecnológico de sus señorías.
La cuestión es que la ley aprobada con enmiendas incluía en su punto número 39 un texto que instaba a la abolición del polémico canon digital tal y cómo éste está concebido actualmente, y sustituyéndolo (nunca eliminándolo del todo) por otra opción consensuada con el sector tecnológico. El PSOE (socialista) votó en contra, mientras que el PP (Partido Popular, derechista) dio su voto favorable, pero hay que destacar -y aquí una de las polémicas de la sesión- que parece ser que ni siquiera sabían lo que votaban...
La ley aprobada, cómo he mencionado antes, lo fue con enmiendas, por lo que ahora deberá volver al Congreso, cámara en la que con toda seguridad se verá frenada. Alegría inicial en la Internet española al conocer el titular de la noticia, esperpento político a posteriori cuando se supo el trasfondo. Y así va la cosa...

Autor:
(guillem) Guillem Alsina - 13/12/2007










El PP ha dicho que lo hizo queriendo, que no es un error. Esto es el show total.
Es vergonzoso darse cuenta de que los gobernantes, las personas que dirigen un estado, son tecnologicamente incultos. No saben de las nuevas tecnologías y eso que son los encargados de hacer las leyes y regular el mercado. ¿Cómo podemos esperar que hagan bien su trabajo? Los votantes deberíamos tener en cuenta más estos detalles y castigarles su incultura en las urnas
Lo realmente vergonzoso es que esta pandilla de incultos tecnológicos tengan la democracia secuestrada en España y voten atendiendo a la mano que levanta su jefe de filas, tanto en la cámara Baja como en la Alta. La Ley Electoral en España hurta la posibilidad de que el representante popular defienda los intereses de sus representados. Si un día pusieran un caballo en las listas cerradas de cualquiera de los dos grandes partidos, seguro que resultaría elegido.