Cuando decimos que la omnipresencia de Google puede ser peligrosa, que la pérdida de la privacidad no es un tema menor, no estamos hablando a la ligera. Este es otro caso a tener en cuenta.

Una Internet más limpia y saludable, serán las palabras que escucharemos al respecto; por lo menos es lo que dicen personas como Carlos Félix Ximenes, director de comunicaciones de Google Brasil. La idea que se desea transmitir desde la empresa es la siguiente: los navegantes de la red deberían poder compartir documentos, realizar sus adquisiciones y navegar de forma segura, y para esto es necesario colaborar con los organismos dedicados a administrar justicia.

Aparentemente los datos de los navegantes serán guardados y suministrados sólo en caso de la que Justicia de ese país así lo solicite, de este modo se podrán llevar a cabo investigaciones sobre crímenes cibernéticos de mejor modo.

Orkut es un gran problema (y un gran negocio, y una gran base de datos) en Brasil, porque permite formar redes sociales y almacenar un sinfín de contenidos, recursos que son utilizados a veces para cometer actividades ilegales. En este sentido lo que se hará es guardar los datos de consumidores sospechosos por 3 meses, en lugar de quitar el contenido de la red y remover sus cuentas, como solía hacerse previamente. Para llevar a cabo tal acción será necesaria una orden judicial que podrá ser tramitada en sólo 1 mes.

El tema es controvertido, aunque si uno le cree a Google y a la Justicia brasileña, en esto no hay nada raro. Antes Google aducía que los problemas con Orkut en Brasil debían ser derivados a la casa central de la empresa en EEUU, ahora se hará cargo localmente.

En fin, como conclusión se puede sacar lo siguiente: si Google no permitía al Gobierno y a las ONGs de ese país revisar su red y tener injerencia sobre su control, iba a perder parte del negocio; pero a la vez guardar datos privados de personas por el sólo hecho de considerarlas sospechosas no deja de ser alarmante.